He llamado a tu puerta varias veces, no me has contestado, cuantas veces habré recibido este mensaje en mi móvil, y cuantas veces me he quedado en silencio, sin contestar, necesito tanto tiempo para poder escucharme interiormente, que se me olvida que el resto quiere estar a mi lado.No es cuestión de rebeldía, es cuestión de necesidad, necesito el silencio...
Necesito darme un autoabrazo y decirme... tu puedes con esto y más... y cuando salgo y abro la puerta que me recibas con un beso...
Es la necesidad de saber si estas o no estás y si me has esperado en la puerta...
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